La alusión al funeral -propuesto en el titular- para Líbido Casa, fue planteada por Carlos Mario Osorio, su fundador, quien en un encuentro íntimo habló de la historia, las fiestas, los aportes, los dramas y los sueños que emanaron en este espacio que fue determinante en la diversidad cultural y en el goce de la noche en Medellín. HagalaU comparte apartes de esa ceremonia de despedida y de su mutación a Club Líbido.
Santiago Arango Naranjo
Tras 27 años de funcionamiento, Líbido Casa cerró sus puertas en diciembre de 2025, concluyendo así un capítulo musical de derroche, amigos, caos, risas, baile, sexo, llanto y jolgorio nocturno.
Ubicado en el barrio El bosque, detrás del Jardín Botánico, primero fue una casona familiar de grandes corredores, patios abiertos al cielo y amplias habitaciones; pero desde finales de los años 90, entre 1998 y 1999, esta casa se fue transformando en un espacio de catarsis existencial. Un lugar que recibía personas solitarias, hombres y mujeres en pugna con el mundo, enamorados del baile o, simplemente, jinetes que cada fin de semana deambulaban la ciudad como cabalgando en busca de un tesoro, ¿¡el amanecer!?

Recorrido por las fotos que marcaron la vida de Líbido y su fundador
Los primeros años fueron solitarios y se programaba a punta de casetes, sonando tonadas de Nirvana, The Cure y Ángeles del infierno: los asiduos clientes eran un puñado de mecánicos del sector que trabajan en talleres de automóviles. Luego, tras 4 o 5 años, iniciaron tímidamente las fiestas, los conciertos y luego una gradual expansión que acogió al rock de Medellín, la new wave, el sonido de los ochenta, el postpunk, el gótico, el EBM y, pasada la segunda década del siglo XXI, también tuvo espacio el tecno y ritmos afines a la electrónica.
Todo lo demás son fechas, momentos, historias y mitos alrededor de Líbido…

Carlos Mario Osorio, conocido como Mario Líbido, fundador del proyecto
Conciertos memorables como los de Tempers o Frankie ha muerto, sumado a amaneceres bailando Berlín, Siouxsie and The Banshees, Estados Alterados, The Cure y Caifanes, o noches repetiendo una y otra vez la película Living Las Vegas, ¡siempre fue un ritual para existir!
Rememorando todo ese trasegar, con su fundador, amo y señor, Carlos Mario Osorio, hablamos de la génesis, anécdotas, vivencias, dolores y la transmutación de Líbido Casa a Club Líbido, mientras escuchábamos las 10 canciones (y un bonus track) más representativas en 27 años de historia y que, son estas:
Poesía, música y dramaturgia en una sola noche. Fue un ritual de despedida, un cierre de ciclo, un adiós para soltar y avanzar. Gracias a Mario Líbido por compartir una noche testimonial de poesía, performance y música.